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martes, 12 de agosto de 2014

¡¡DE VUELTA AL GYM!!



Ayer volví al gimnasio tras 3 semanas de ausencia.

Y los motivos de dicha ausencia han sido por “fuerza mayor” como suelen decir por ahí, no por mero capricho mío: 2 semanas por dedicarme a mi formación particular y 1 semana más por descanso anual del propio gimnasio.

Cuando nos apuntamos al polideportivo de nuestra localidad, hace ya casi 1 año, a mi me costaba un montón encontrar la motivación para levantarme cada día al toque del despertador y enfundarme en un chándal para la sesión matutina de deporte. Mi marido me tenía casi que arrastrar para que fuera con él!

Empecé haciendo spinning, hasta que me dio por probar las clases monitorizadas que siempre me llaman la atención y me quedé con ellas. A mí eso de la sala de máquinas no me termina de hacer tilín…

Pero cuál ha sido mi sorpresa este verano, que no solo he encontrado la motivación para ir al gimnasio yo sola (cosa que me daba una pereza terrible), sino que además voy cada día que puedo. Y si puedo ir los 5 días de entre semana, pues allá que voy sin pensármelo 2 veces!

Y hoy, segundo día de clase, me he sorprendido más todavía, cuando después de pegarme una paliza con una clase catalogada como “roja” (TBC: “total body conditioning” que es dura de pelar…) (lo de los colorines lo explico más abajo) y que me ha pillado totalmente desprevenida, he ido a las espalderas a estirarme un poco después de dicha clase y al ir hacia los vestidores, he vuelto a mirar el horario de clases y he visto que había una clase “naranja” de las que a mí me gustan (estiramientos), así que ni corta ni perezosa y como no tenía en mi agenda nada mejor que hacer esta mañana, me he vuelto a meter en clase dispuesta para hacer 50 minutos más de ejercicio.

Ha sido la primera vez que he hecho “doblete” en este gimnasio. Y eso lo celebro colgándome una medalla imaginaria en la pechera, como es habitual en mí. Celebro cada pequeña cosa que consigo y cada pequeño paso que doy más allá de lo habitual J

Y es que en agosto han cambiado un poco las clases monitorizadas y en el horario que yo voy, ya no hay exactamente las mismas clases que había hasta ahora.

Cada día hay clases diferentes y están catalogadas por colores, verdes, naranjas y rojas, según la dificultad y la intensidad del ejercicio a desarrollar: estiramientos, body pump, tonificación, TBC, GAP… Las de color azul, son las actividades acuáticas que se hacen dentro de la piscina, pero el agua se la dejo a los peces que yo ya me dedico a hacer snorquel siempre que puedo en mar abierto J
 
Entre el ejercicio y la dieta de la que he hablado en mi post anterior, espero que la operación “bajada” de más frutos de los que ya está dando actualmente. Mens sana in corpore sano!

 


 

 

 


DE DIETA




El primer fin de semana de Julio fuimos un fin de semana largo a Denia, a visitar a nuestros queridos amigos OF y MA.

Vi a MA tan delgada y en tan buena forma, que le pregunté qué había hecho y me dijo que llevaba un par de meses en manos de un nutricionista y que había perdido unos cuantos kilos. Y bien a la vista estaba!

Yo que soy una de esas personas que tan solo con respirar engordo y que desde siempre recuerdo haber tenido una lucha contra los kilos, decidí en ese mismo momento, que en cuanto volviera a mi lugar de residencia, buscaría un nutricionista, para hacer exactamente lo mismo que mi amiga MA.

Y así lo hice. El tiempo pasa rápido y ya llevo 1 mes con mi nueva dieta. La verdad es que cuando haces una dieta en condiciones y controlada por alguien que te la sabe llevar, te das cuenta de que simplemente se trata de comer equilibrado y de forma “diferente” a cómo uno está acostumbrado a hacerlo (por lo menos en mi caso).

En grandes rasgos, esto es lo que hago de dieta:

Para desayunar, un yogur desnatado con 3 cucharadas soperas de avena y un vaso pequeño de  zumo de naranja natural.

A media mañana y a media tarde, un té verde y una pieza de fruta del tiempo (pera, manzana, naranja, melocotón, piña, sandía, melón, albaricoques, fresas, cerezas….) La mayoría de las frutas que se encuentran en cualquier super o “tienda de la esquina”.

Para comer, se varía entre verduras crudas, verduras cocidas, a veces legumbres, a veces arroz y a veces pasta y se van alternando carnes rojas y blancas, con pescados blancos y azules. (Estoy descubriendo lo buenas que están las ensaladas de lentejas con tomate, cebolla y zanahoria y las ensaladas de arroz con pollo a la plancha y manzana en taquitos, que nunca se me había ocurrido comer…). De postre, un yogur desnatado.

Para cenar, una sopa desintoxicante (espinacas o acelgas, puerros y cebolla, todo hervido y hecho puré, como de niño pequeño, con un poco de sal y un hilito de aceite. Está buena!!), un quesito fresco individual (o 75 gramos) y 3 nueces. A mí como esto me sabe a poco, le añado un poco de fiambre de pavo lo más natural posible y como premio dulce, una gelatina, por haber aguantado todo el día comiendo “comida sana” y no haberme tirado a devorar alguna porquería con  azúcares industriales o la nutella que tanto me gusta.

Y me estoy portando tan bien, que ni siquiera las pocas cenas a las que me atrevo a ir fuera de casa, me tientan para comer cosas “prohibidas”, como un delicioso “pan con tomate”, “foie” o cualquiera de las otras exquisiteces con las que nos agasajan los restaurantes de la zona.

Tengo una amiga alemana – SZ - que desde hace más de 15 años me dice que siempre estoy con el tema de la dieta a vueltas. Y es que no me queda otro remedio si quiero seguir entrando en la ropa que tengo en el armario. Qué le vamos a hacer!

Todavía me queda un largo camino para llegar a mi objetivo final (he dividido el proceso en 3 objetivos pequeños y ya casi he llegado al primero!!), pero este mes de esfuerzo ya se ve recompensado con volver a lucir varias prendas que hacía un par de años estaban cogiendo polvo en mi armario.

Desde aquí animo a todo aquel que quiera perder unos cuantos kilos, a que se ponga en manos de un experto que le ayude y le acompañe durante el proceso de pérdida de peso y volumen. A mí no me gusta nada hacer este tipo de cosas sola y me resulta mucho más fácil ceñirme a una dieta sana cuando tengo a alguien ayudándome a cuidar de mi salud y por ende, a sentirme mejor conmigo misma. J
 
Ah! Se me ha olvidado decir que también voy al gimnasio, de 3 a 4 veces por semana. Voy siempre en el mismo horario y hago la clase monitorizada que haya en ese momento: estiramientos, TBC, tonificación postural, will power, tonificación….
Pero de esto hablo en otra entrada del blog ;-)