viernes, 17 de octubre de 2014

COMO INICIAR UN BLOG PROFESIONAL






Dicen que para tener éxito en algo hay que poner mucha ilusión, esfuerzo (esfuerzo, trabajo, la combinación de ambos… llámalo como tú quieras) y persistencia.

Yo tengo mucha ilusión por mi proyecto profesional, sé que le pongo todo el esfuerzo que mi interior me va permitiendo cada día de mi vida y persistencia no me falta.

Ahora tengo la ardua tarea de escribir 1 artículo a la semana para mi blog profesional (pura estrategia de márketing, para que negarlo) y tengo que decir que me he llevado una grata sorpresa conmigo misma. Ahora te lo cuento…

Cuando me lo dijeron la primera vez (lo de escribir 1 artículo a la semana) casi me da un mareo y cuando me explicaron que había la posibilidad de contratar a un periodista que escribiera los artículos por ti, mi cómoda y resistente mente se puso en modo “pues yo lo contrato, porque eso es lo más fácil y lo más rápido”…

Porque igual que me pasó con las conferencias, lo primero que pensé fue “¡¿y sobre qué voy a escribir yo?!”. Pero una vez más he comprobado que una vez das el paso y comienzas a hacer algo nuevo, el resto fluye solo. ¡Aparece la magia como por obra de arte!

Trabajando con mi compi-coach AN sobre este tema (no saber qué contar en mi blog profesional), él me retó a que le explicara cosas sobre mi trabajo: cosas que había conseguido y de las que me sentía orgullosa, cambios que veía en la gente con la que trabajaba, cualquier anécdota que me hubiera pasado por muy tonta o sencilla que fuera… Y es que el problema que tengo es que yo misma soy la que no le doy importancia a las pequeñas cosas que voy consiguiendo. Me parecen cosas tan normales, no retos que voy superando. Y eso que estoy muy acostumbrada a celebrar para mí misma cada pequeño paso que doy y también acostumbro a felicitar muy a menudo a los demás, cada vez que ellos dan un pequeño paso hacia adelante en sus vidas.

Total, que dándole vueltas a la mollera, al final pensé que ya que tenía hechas varias presentaciones de mis conferencias, igual podría apoyarme en todo ese material para escribir sobre alguna cosa…. ¿Apoyarme he dicho?? ¡Creo que me he columpiado en todo el material que tengo y lo he exprimido como un limón!!

Cuando cogí la primera idea y empecé a escribir sobre ella, se me abalanzaron por lo menos 2-3 ideas más para próximos artículos y de repente me di cuenta que de algún modo habría que hacer alguna introducción a ese blog, así que de ahí nació la idea para el primer artículo.

No podía estar más contenta. Casi sin darme cuenta, había pasado de tener 0 ideas a tener una lista de 7 artículos sobre los que escribir. Y antes de lanzar al universo el blog, ya tengo 4 artículos publicados de los que todavía nadie sabe de su existencia. Asombroso, ¿no?. Ahora cuando pienso en este nuevo reto, ya no lo veo como una “ardua tarea” como comentaba al principio. Lo veo más como algo divertido que además va a formar parte activa de mi actividad profesional y eso me encanta.

Y tú ¿cuántas veces has tenido “retos imposibles” delante de tus narices y en cuanto has dado el primer paso  te has dado cuenta de que no eran tan imposibles como parecían?. Cuéntamelo, me encantará leerlo y seguro que así ayudas a mucha gente que como tú y yo, están frente al reto de coger el toro por los cuernos de algo que les parece imposible.



Nunca olvides de que TU PUEDES LLEGAR TAN LEJOS COMO TE LO PROPONGAS, POR MUY IMPOSIBLE QUE TE PAREZCA, SOLO QUIERES QUE QUERER HACERLO.





sábado, 4 de octubre de 2014

COMO PREPARAR UNA CONFERENCIA




Como ya sabéis, en Septiembre he empezado a hacer conferencias delante de público anónimo y desconocido. Ha sido todo un reto y algo que nunca antes había hecho, pero lo he superado con matrícula de honor y estoy muy orgullosa de ello.

En mi artículo sobre hablar en público, conté cómo perdí el miedo a ponerme enfrente de un montón de ojos que se te clavan en los tuyos y no dejan de prestarte atención durante más de 1 hora.

Ahora quiero contar cómo preparo esas conferencias, porque me he dado cuenta que tengo una forma muy peculiar de hacerlo…

Lo primero que tengo que reconocer, es que como buena procrastinadora que soy, lo dejo todo para el último momento, es decir, dejo poco margen entre la preparación del material y el día de la conferencia.

Primero ronda la idea en mi cabeza durante unos cuantos meses (3 más o menos).

Luego vuelco toda la información que tengo en un documento Word y me lo leo un par de veces antes de darme cuenta de que he escrito un ladrillo infumable que no hay quien se lo lea.

Es entonces cuando despliego mi buen hacer con los power points (de algo me tienen que servir mis 15 años de experiencia en grandes empresas, no?) y resumo el ladrillo infumable en puntos sencillos y fáciles de seguir, en un montón de diapositivas de PPT. Añado imágenes casi en cada página para que sea más entretenido, entre otras cosas, porque yo soy una persona muy visual y a mí me gustan más las presentaciones que tienen fotos o dibujos.

Cuando ya tengo el documento como a mí me gusta y con un margen de varios días antes de la fecha de la conferencia, envío el documento por email a mi marido y a mi gran amiga BM, para que me den sus respectivos puntos de vista sobre el material en cuestión.

A mi marido se lo envío porque ya está acostumbrado a oírme hablar de los temas sobre los que hago mis presentaciones y él me da su punto crítico sobre el formato general de la presentación y a mi amiga BM se la envío porque ella está en la misma onda que yo y me puede dar su punto de vista sobre el contenido de la misma. Es el tándem perfecto para mí.

Finalmente, un par de días antes de la conferencia, o incluso el mismo día, reviso la presentación diapositiva por diapositiva y la explico en voz alta para mí misma, analizando qué partes no tengo interiorizadas, intentando hilar experiencias de la vida cotidiana para poner ejemplos prácticos de las cosas que voy contando y controlando cuanto tiempo tardo en exponer toda la presentación.

El resultado siempre es el mismo: yo me siento muy suelta y segura hablando de lo que tengo en las diapositivas, el público permanece atento durante toda la duración de la conferencia y finalmente recibo felicitaciones por parte de los asistentes a las mismas. Qué más puedo pedir? NADA!!

Es cierto que solo estoy empezando en esto de dar conferencias en público, pero es algo a lo que le tenía mucho miedo y después de tirarme a la piscina, me he dado cuenta de que es algo mucho más fácil de lo que uno se imagina cuando no lo ha probado.

El miedo que nos causa nuestra mente antes de hacer algo, es mucho mayor y está totalmente alejado de la experiencia real.

Cuando tengas miedo de hacer algo, escucha a tu corazón y si las ganas de hacerlo son mayores que los bloqueos que te pone por delante tu limitada mente, tírate a la piscina e inténtalo! No pierdes nada y nunca podrás decir “me arrepiento de no haberlo intentado”.

 
Si te ha gustado este artículo compártelo con los demás, puede serles de gran ayuda.

También me encantará que me cuentes tus experiencias sobre hablar en público. Deja tu comentario y comparte con todos nosotros tus primeros pasos.





 

 


sábado, 27 de septiembre de 2014

HABLANDO EN PÚBLICO








Como parte de mi vida profesional en esta etapa que comencé ahora hará un año, sé que parte de la estrategia para darse a conocer es hacer charlas y conferencias, pero nunca me he sentido preparada para ello.

Cada vez que pensaba en ponerme delante de desconocidos a hablar de algo, me daban los mil males y  la primera pregunta que siempre me venía a la cabeza era “¿y de qué les voy a hablar YO?”.

Mucha gente me ha dicho que es una de las mejores formas para darse a conocer. Otra herramienta muy útil es escribir blogs, cosa que hace tiempo que hago de forma anónima y que comenzaré a hacer también profesionalmente a partir del mes de Octubre, pero esto ya es tema para otro artículo.

Volviendo al tema de hablar en público, este “pánico escénico” es precisamente uno de los temas que saqué a la palestra y me trabajé en un curso en el que me he formado recientemente.

Mil cuestiones sobrevolaban sobre mi cabeza, la primera de ellas como ya he dicho, es el contenido de la charla: de QUÉ voy a hablar yo y a QUIÉN puede interesar. Luego resulta curioso ver que finalmente en cuanto decides que vas a hablar de un tema y finalmente te tiras a la piscina, tu cabeza empieza a pensar en qué más cosas puedes preparar para hablar de ellas…

Creo que nunca me había planteado el hecho de que no viniera nadie a escuchar la conferencia, cosa que debería ser la primera preocupación de un conferenciante. En vez de eso, yo me planteaba qué pasaría si se me olvidaba de lo que tenía que hablar, qué pasaría si me hacían preguntas que yo no sabía contestar, qué pasaría si alguien del público sabe más que yo del tema que estoy hablando y me deja en evidencia con alguna pregunta o comentario comprometido… Ufff, todas esas cosas juntas, me daban un terror, que era incapaz de pensar que algún día estaría delante de un grupo de personas y con 20 ojos clavados en mí y prestándome atención durante más de 10 minutos seguidos…

Hace apenas un par de meses hablaba en otro de mis artículos de conseguir lo que deseas. Cuando escribí ese artículo, lo hice basándome en mi deseo de superar el miedo a hablar en público. Me puse manos a la obra y me leí mil y un artículos en internet sobre como perder el miedo a hablar en público.

De lo que me he dado cuenta por la experiencia de haber realizado ya un par de conferencias delante de públicos pequeñitos (que yo celebro como si hubieran sido grandes audiencias) es que hay que tirarse a la piscina y probar a ver qué pasa. Lo más importante para mí ha sido prepararse el tema uno mismo y ensayarlo para uno mismo, más que nada, para ver si te sabes la materia de la que vas a hablar y muy importante, para medir los tiempos.

Este Junio me comprometí a dar una conferencia en una biblioteca pública de una localidad cercana en Septiembre y a pesar de que en ese mismo mes de Junio comencé a prepararme el material del que iba a hablar en la conferencia, no ha sido hasta un par de semanas antes, que he dado el empujón al contenido de la misma y lo terminé de escribir con 1 semana de plazo.

La forma en la que yo gestioné el miedo a hablar en público, fue primeramente comprometiéndome a hacer una conferencia y a poner una fecha para la misma. Luego aproveché un curso para trabajar todos los miedos que tenía sobre hablar en público y tomé conciencia de que podía ser lo peor que me podía pasar con cada uno de esos miedos. Finalmente, me preparé el material, lo ensayé y cuando llegó el gran día, no pude sentirme más orgullosa de mi misma: suelta, cómoda, segura de lo que decía y con ideas que me iban fluyendo para ir interactuando con el público para que no perdieran el interés por el camino.

Mi compi-coach AN me dio la idea de hacer una encuesta de satisfacción para la conferencia y así lo hice. Puse una encuesta y una tarjeta mía encima de cada silla, para que cuando la gente fuera llegando, ya vieran que había que rellenar una encuesta sobre la conferencia.

Cuando leí los resultados de las encuestas vi que realmente había interesado mucho de lo que había hablado y se notaba con las interactuaciones de algunos de los asistentes, que iban haciendo comentarios según yo iba avanzando por mis diapositivas.

Para mi sorpresa, mi suegra también vino a escucharme y ella también me dijo que no parecía que nunca hubiera hablado en público y que además de lo que había hablado, le había parecido muy interesante (y eso que a ella de lo que hablé no le va mucho…).

A los tres días tuve que dar otra charla y me sentí superbién ya antes de que comenzara. A esta charla vinieron el doble de asistentes que a la charla anterior, pero a pesar de ello, no tuve ningún miedo. De nuevo me apoyé en mis diapositivas para ir hablando y confié en que hablaba de un tema que tengo muy interiorizado y con el que trabajo habitualmente, así que había muy poco margen de error.

Nuevamente al finalizar la charla, me felicitaron por la misma, cosa que me hizo sentirme mucho más segura y con ganas de dar un nuevo paso en mis inicios como conferenciante.

Si tú tienes miedo a hablar en público y te sientes identificada/o con lo que te acabo de contar, te animo a que escojas un tema del que controles, escribas sobre él, se lo cuentes a tu ventana en voz alta y te tires a la piscina!

 




sábado, 23 de agosto de 2014

TROTAMUNDOS



La mayor pasión en mi vida es sin lugar a dudas viajar por el mundo. Viajar por placer, digo, no por trabajo (aunque la combinación de viajar, placer y trabajo tampoco debe de estar nada mal… no lo sé…). Mi segunda pasión en la vida son los animales. J
Me encanta conocer países nuevos, sus gentes, su gastronomía, sus animales, sus paisajes, su naturaleza, su cultura, su religión, su música… tantas y tantas cosas nuevas y diferentes por ver, por conocer y por descubrir!
Intercambiando mensajes de Facebook con mi gran amiga y viajera empedernida GG, me ha dicho que ella necesitaría otra vida para poder viajar por todos los países del mundo; yo creo que necesitaría 5 vidas por lo menos para poder visitarlos todos.
Y es que resulta que GG me ha dicho que hay 194 países en el planeta tierra! Me ha picado la curiosidad y he buscado a ver cuáles son esos 194 países y ya puestos, me he puesto a contar a ver en cuantos he estado yo (de visita, no de paso, eso no vale!). Esta es la distribución de los 194 países:
  • 50 en Europa
  • 35 en América
  • 48 en Asia
  • 54 en África
  • 14 en Oceanía
  • Europa y Asia comparten 7 países denominados “países euroasiáticos“
Y aunque yo estoy en pañales en lo que a viajes se refiere si me comparo con las amigas más viajeras que tengo (las top top viajeras son BM, GG y CSB, sin duda!), en 2015 pisaré el país número 40… que no está nada mal! Todavía me falta en continente Oceánico por pisar. Los demás, los he pisado y bien pisado todos.
Mis viajes favoritos han sido:
Top 1: Safari por Kenia y Tanzania: la combinación de mis 2 grandes pasiones en la vida: los viajes y los animales. Mejor imposible. Este viaje va a ser muy difícil de superar.
Top 2: Egipto: 10 años antes de llegar a Egipto devoré literalmente todos los libros de Christian Jacq sobre este precioso país. Fascinante!!
Top 3: Guatemala: espectaculares paisajes y naturaleza salvaje.
Top gastronomía: Francia, Suiza y Alemania sin duda, pero por platos especiales, me quedo con:
                Guatemala: Tapado – plato de sopa de pescado y marisco, llena de vida marina dentro!
                Mauritania: Pan – el mejor pan que he probado en mi vida!
Top paisajes y naturaleza:
                Kenia y Tanzania: impagables esos territorios rebosantes de animales de todo tipo.
                Guatemala: pura selva y naturaleza. Me falta ir a Costa Rica, que debe ser parecido.
                Mauritania: esos desiertos y dunas de mil colores y cambiantes, me fascinaron!
Top diferentes:
                Camboya: espectaculares los templos milenarios de Siam Reap.
                India: templos, palacios, colorido en la vestimenta de las mujeres… buf!!!
                En general como diferentes, me quedo con todos los países asiáticos que he visitado.
Top difíciles o “durillos”:
                Mauritania: nuestro primer viaje “aventura”. Casi sin infraestructura, fue un viaje bastante durillo… un hilito de agua para ducharte, un colchón con olor a pis para dormir… después de esta experiencia, ya podemos viajar a cualquier lugar de mundo y en cualquier circunstancia!
                India: a pesar de que me gustó mucho el viaje, tanta suciedad se me hizo MUY cuesta arriba... Ahora ya sé como son esos  países donde toda la basura acaba en el suelo y donde las vacas y las cabras se comen el relleno de los sofás que tiran a la calle…
Los cruceros también me encantan. Solo he hecho 1 de los buenos y grandes, pero fue muy especial porque fue mi viaje de luna de miel y me descubrió una nueva y fantástica manera de viajar: te llevan de país en país sin tener que mover la maleta de habitación y tiene mil y una actividades dentro en caso de que quieras simplemente disfrutar del barco. Es como estar en una ciudad enorme de entretenimiento a tope! J Ah! y como yo no tengo “cinetosis”, pues casi ni se nota lo poco que se mueve el barco.
Y ya para finalizar, nuevamente he tirado de wikipedia y he encontrado la palabra que mejor me definiría: “WANDERLUST”: “fuerte deseo de (pasión) o impulso por viajar y explorar el mundo”. Así que yo soy una “wonderlustera” en toda regla! Jajajajaja.
Espero que te hayas divertido, dando la vuelta al mundo conmigo. Aquí te dejo un link para que veas cuales son los 194 países y sus capitales y que cuentes por cuántos de ellos te has divertido tú:
Enjoy the trip!



 



miércoles, 20 de agosto de 2014

CINETOSIS - MOTION SICKNESS





Recientemente mi amiga portuguesa OS, publicó en Facebook un vídeo de TED, hablando sobre el misterio de los mareos causados por los medios de transporte (tierra, mar y aire), técnicamente conocido como CINETOSIS (lo reconozco, he tenido que tirar de wikipedia cuando google translator me ha dicho que “motion sickness” se traducía al español como “cinetosis” ”... y yo que creía que era un común "mareo"...).
Volviendo al vídeo, me llamó la atención lo suficiente como para dedicarle los 3 minutos que dura su  visionado y me pareció un tema muy interesante para dedicarle unas líneas en mi blog. El vídeo consiste en una consecución de dibujos y una voz en off dando una interesante explicación sobre las causas de la cinetosis (vaya con la palabrita de marras…), un mal comúnmente extendido, para el que se desconoce la cura.
¿Puedes leer en el coche, en el tren, avión, o barco sin marearte o sin sentir algo raro en tu estómago? Porque por lo visto una tercera parte de la población no puede. Yo soy de las afortunadas que si puedo leer, pero me mareo horrores en las atracciones tipo “montaña rusa”, “roller coasters” o similares.  
¿Sabías que las mujeres son más propensas a la cinetosis que los hombres, y que los pasajeros de los vehículos son más propensos a la cinetosis que los propios conductores?
Veamos cómo funciona esto. Cuando estás en un medio de transporte, tu cuerpo recibe muchos muchos mensajes diferentes: tus ojos te dicen que estás en un sitio que no se mueve, pero tu oído le dice a tu cerebro que estás acelerando… Tu oído?? Sí!! Porque aparte de para escuchar, el interior de tu oído está compuesto por unas partes muy pequeñas que forman el “sistema vestibular” que es el responsable de nuestro sentido de equilibrio y movimiento. Dentro de este sistema, hay 3 tubitos en forma de semicírculo, que funcionan para cada una de las 3 dimensiones espaciales y también hay dos saquitos con líquido y con unos pelitos, que cuando nos movemos se mueven, cosquilleando esos pelitos y así se informa a tu cerebro si te estás moviendo en vertical o en horizontal. Con todo esto en combinación, tu cuerpo puede sentir en qué dirección te estás moviendo, cuánto has acelerado e incluso en qué ángulo! Por lo que cuando estás en un coche, por ejemplo, tu oído está interpretando correctamente que te estás moviendo, pero tus ojos no. Especialmente si están pegados a un libro.
También puede pasar todo lo contrario, como cuando estás en un cine y la cámara hace un amplio movimiento rápido y tus ojos ven ese movimiento pero tu oído sabe que estás quieto… La sensación de mareo es la misma en ambos casos.
Pero realmente los científicos no saben cómo prevenir y tratar estos mareos. Hay varias teorías, pero todas sin confirmar…
Así que si eres propenso/a al mareo, aquí tienes algunas recomendaciones para intentar minimizar las náuseas y los posibles vómitos:  no ingieras alimentos; no bebas alcohol ni bebidas con gases; no leas; desplázate a la zona de menor movimiento siempre que sea posible; acurrúcate de cuclillas (posición decúbito supino) con la cabeza bien apoyada; fija la mirada en un objeto fijo que no se esté moviendo; mastica chicle! También hay pastillas y parches anti-mareo en las farmacias y similares.
Si te interesa este tema, aquí tienes el link para que puedas ver el vídeo. Aviso que está en inglés americano y la chica habla súper rápido, así que afila bien la oreja!!





domingo, 17 de agosto de 2014

ANOREXIA Y BULIMIA




Ayer por la noche llegué a casa tras una agradable cena entre amigos y no se me ocurrió nada mejor que hacer, que sentarme delante de la “caja tonta” y pasearme por los distintos canales de televisión a esas horas intempestivas. No quería irme directamente a la cama, tenía ganas de estirarme un ratito en el sofá y relajarme un poco antes de irme a dormir.

Entre finales de películas varias y programas de cotilleos amarillos (porque de rosa tienen bastante poco…), me tropecé con un reportaje/documental de Mercedes Milá, sobre la ANOREXIA y la BULIMIA. Esos horribles cánceres del siglo XXI que están causando graves problemas a la juventud actual. 90% en mujeres y 10% en hombres.

Niñas que a partir de los 10 años se obsesionan con estar delgadas. Mujeres que se pasan 15 y 20 años entrando y saliendo de hospitales donde simplemente se aseguran de que tengan un peso “apropiado” y luego de vuelta a casa, sin ningún tipo de preocupación por los problemas psicológicos y las causas que han originado dichas enfermedades. Páginas web donde te enseñan a vomitar, donde te incitan a estar delgada, donde te dicen que tienes que autolesionarte cuando te salgas de las “normas”... Parece ser que toda esta información que circula por la red no es ilegal y poco se puede hacer contra ella en España…

Yo no sabía que a las mujeres se les retiraba la regla y que los hombres se quedaban impotentes… y es que claro, un cuerpo así de carencial, como va a poder reproducirse!! El cuerpo es sabio, siempre lo hemos escuchado, dicho y comprobado!

Me pareció un programa de lo más interesante. Lo que me pareció un despropósito es que este tipo de información tan importante, lo emitan pasadas las doce de la noche… Puede que este tipo de programas no sea tan comercial como (en mi humilde opinión personal, y perdónenme por adelantado los que no piensen igual que yo) las basuras amarillas y películas del oeste y de hace tropecientos años repetidas hasta la saciedad.

Señores directores de canales de televisión, hagan el favor de revisar sus parrillas televisivas y pongámonos de una vez por todas a la altura de las programaciones televisivas y los horarios extranjeros.

Aquí os dejo el link del mencionado reportaje, por si alguien está interesado en verlo.

 
Si quieres tener un cuerpo saludable y esbelto, acude a un nutricionista y haz deporte, no te mates lentamente y sufriendo por el camino.


martes, 12 de agosto de 2014

¡¡DE VUELTA AL GYM!!



Ayer volví al gimnasio tras 3 semanas de ausencia.

Y los motivos de dicha ausencia han sido por “fuerza mayor” como suelen decir por ahí, no por mero capricho mío: 2 semanas por dedicarme a mi formación particular y 1 semana más por descanso anual del propio gimnasio.

Cuando nos apuntamos al polideportivo de nuestra localidad, hace ya casi 1 año, a mi me costaba un montón encontrar la motivación para levantarme cada día al toque del despertador y enfundarme en un chándal para la sesión matutina de deporte. Mi marido me tenía casi que arrastrar para que fuera con él!

Empecé haciendo spinning, hasta que me dio por probar las clases monitorizadas que siempre me llaman la atención y me quedé con ellas. A mí eso de la sala de máquinas no me termina de hacer tilín…

Pero cuál ha sido mi sorpresa este verano, que no solo he encontrado la motivación para ir al gimnasio yo sola (cosa que me daba una pereza terrible), sino que además voy cada día que puedo. Y si puedo ir los 5 días de entre semana, pues allá que voy sin pensármelo 2 veces!

Y hoy, segundo día de clase, me he sorprendido más todavía, cuando después de pegarme una paliza con una clase catalogada como “roja” (TBC: “total body conditioning” que es dura de pelar…) (lo de los colorines lo explico más abajo) y que me ha pillado totalmente desprevenida, he ido a las espalderas a estirarme un poco después de dicha clase y al ir hacia los vestidores, he vuelto a mirar el horario de clases y he visto que había una clase “naranja” de las que a mí me gustan (estiramientos), así que ni corta ni perezosa y como no tenía en mi agenda nada mejor que hacer esta mañana, me he vuelto a meter en clase dispuesta para hacer 50 minutos más de ejercicio.

Ha sido la primera vez que he hecho “doblete” en este gimnasio. Y eso lo celebro colgándome una medalla imaginaria en la pechera, como es habitual en mí. Celebro cada pequeña cosa que consigo y cada pequeño paso que doy más allá de lo habitual J

Y es que en agosto han cambiado un poco las clases monitorizadas y en el horario que yo voy, ya no hay exactamente las mismas clases que había hasta ahora.

Cada día hay clases diferentes y están catalogadas por colores, verdes, naranjas y rojas, según la dificultad y la intensidad del ejercicio a desarrollar: estiramientos, body pump, tonificación, TBC, GAP… Las de color azul, son las actividades acuáticas que se hacen dentro de la piscina, pero el agua se la dejo a los peces que yo ya me dedico a hacer snorquel siempre que puedo en mar abierto J
 
Entre el ejercicio y la dieta de la que he hablado en mi post anterior, espero que la operación “bajada” de más frutos de los que ya está dando actualmente. Mens sana in corpore sano!